Si bien hoy en día son muchas las herramientas automáticas o semiautomáticas poderosas que extraen prácticamente toda la información disponible de los teléfonos móviles que encontramos en el mercado, es necesario que un perito informático forense pueda obtener más datos de los que las herramientas puedan brindarle a fin de aplicarlo en las situaciones que lo ameriten.
Estamos hablando de "rootear”, degradar" y
hacer "jailbreak" a un dispositivo.
El rooteo en Android es una acción
importante que permitirá adquirir la máxima cantidad de datos y la recuperación
de datos eliminados.
Para dispositivos Android también existe otra
posibilidad en la situación en la cual no se pueda o no se desea rootear, o
bien algún impedimento judicial lo impida (por vulneración de seguridad y/o
pérdida de garantía del dispositivo entre otras), se puede realizar una degradación
de aplicaciones para
encontrar datos ocultos y datos eliminados en ciertas aplicaciones que sean
compatibles con el método.
Hacer jailbreak a un iPhone puede eludir varios tipos de restricciones que posee Apple para el usuario final, tales como la modificación del sistema operativo (posee un cargador de arranque bloqueado), la instalación de aplicaciones no aprobadas oficialmente (fuera de su app store) y el bloqueo de elevar privilegios de administración (root).